[…] Ni en Estados Unidos ni en Europa encontró a ningún cirujano que quisiera amputarle una pierna sana, así que tuvo que marcharse a Filipinas en 2005. Allí localizó a un doctor que le ofreció amputarle su pierna por 10.000 dólares. Dan, por sus reticencias ante las capacidades del cirujano y por el alto precio solicitado acabó descartando la idea. Unos años después la hizo real con otro médico, aunque no quiere dar más detalles: «fue en un país asiático, mejor no decir el nombre».

Hasta que se pudo quitar la pierna pasaron muchos años de doloroso silencio sobre su secreto. «Me sentía inmensamente avergonzado». Nadie lo sabía. Ser un mutilado se convirtió en una aspiración reservada a sus sueños, a su intimidad. Desde el año 2000, cuando tenía 56, sus deseos fueron mucho más intensos. Fue entonces cuando empezó a buscar casos como el suyo en Internet, simplemente para ver si estaba solo en ese anhelo. Bingo.

«Fue un enorme alivio ver que no estaba solo». Se unió a grupos de discusión sobre el tema y desde entonces modera un grupo privado de Yahoo en el que aún hoy se sigue hablando periódicamente de este desorden. […]

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Enviado por SuperDetective.

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