Para los vendedores de artículos fetichistas, la pandemia es una oportunidad única para un nuevo nicho de negocio: las mascarillas con olor a vagina, marinadas en las partes más íntimas de una mujer y para narices altamente refinadas y exigentes. […]

[…] Aunque las mascarillas aromatizadas en tangas durante 24 h son las más populares, las alternativas también incluyen meterlas en zapatos de tacón (para los fetichistas de los pies), sujetadores, frotarlas en la cara… o una combinación de todo lo anterior.

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Enviado por SuperDetective.

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